Contacto:

Laura Cañellas García
Avenida del Cid 89 1º izq.
07198 Palma de Mallorca

Teléfono: 687539197 687539197

Correo electrónico: info@lauramusicoterapia.com

¡Próximas sesiones!

No pierdas detalle de nuestros próximos proyectos. Si son de tu interés, no pierdas tu oportunidad!

También en las redes sociales:

MT Educativa

 

 

En el ámbito educativo, pueden llevarse a cabo sesiones de:

 

- MT Infantil

 

- MT en Educación Especial

 

 

Musicoterapia Infantil

Es el uso de la música y sus elementos, en actividades musicales dentro de un contexto terapéutico con el objetivo de estimular, mejorar o recobrar el correcto desarrollo motriz, cognitivo, social y emocional de los niños/as, facilitando así su crecimiento. 

 

 

A nivel terapéutico, la música asociada a la educación puede ofrecer mucho beneficios. La educación musical y la musicoterapia comparten su metología activa, vivencial y participativa, utilizando los mismos elementos como son el sonido, el ritmo, la melodía y la armonía, aunque se diferencian en las metas a alcanzar. 

 

Mientras que en la Educación Musical el objetivo final es el conocimiento de la música en sí misma, utilizándola como expresión artística, cultural y estética; en Musicoterapia la música no constituye ningún fin sino más bien un medio para alcanzar objetivos terapéuticos que redunden en la mejora de la calidad de vida, facilitando la comunicación y el aprendizaje de los niños.

 

Según estudios científicos, existe una conexión clara entre la música y diversas funciones cerebrales como pueden ser la memoria, la orientación espacial y temporal, el equilibrio, la movilidad y la coordinación, además de conectar también de manera directa con las emociones, provocándolas, evocándolas y dando pie a expresarlas.

 

En las aulas, se puede utilizar como complemento al currículum educativo, como herramienta directa de trabajo, para poteciar habilidades motrices, comunicativas, emocionales, cognitivas y sociales, a la vez que los familiariza con la música y sus elementos, creando un ambiente musical en el aula donde cada alumno participa activamente a crearla.

 

Tal y como describió Thayer Gaston, la musicoterapia en el ámbito educativo tiene las siguientes propiedades:

  • El establecimiento o restablecimiento de las relaciones interpersonales
  • La generación de autoestima a través de la autorrealización
  • La utilización del ritmo para dotar de energía y organizar
  • La identificación sonora personal, grupal y social conlleva motivación y estimulación
  • El desencadenamiento de un proceso indirecto de cambio, que al actuar la música como objeto intermediario, no despierta timidez, miedo, desconfianza o alarma

 

Es por esto que, en una sesión de musicoterapia infantil, mientras el niño se lo está pasando bien, cantando y tocando instrumentos, la musicoterapeuta pretende conseguir diferentes objetivos, como por ejemplo, que el niño sea capaz de mantener la atención, que articule mejor las palabras o que construya las frases correctamente, así como también se puede fijar el objetivo de controlar la hiperactividad, mejorar su conducta y/o aumentar la autoestima. Además, el hecho de tocar en grupo, también puede mejorar su capacidad de atención y la relación con su grupo de iguales. Cabe mencionar también que, utilizando la musica de manera divertida y placentera, tenemos un recurso para conseguir que trabajen aquellas cosas que de entrada, igual no lo motivarían mucho. 

 

Dichas sesiones, estan estructuradas y preparadas previamente, puesto que cuanto más lo son, más los ayudamos a sentirse cómods dentro de un ambiente previsible y conocido para él/ella. Se llevan a cabo diferentes actividades planteadas según los objetivos marcados, como por ejemplo:

  • Cantar canciones, para trabajar el aprendizaje de vocabulario y estructuración de palabras y frases
  • Audiciones musicales, para fomentar la atención, el reconocimiento de sonidos, y para conseguir momentos de relajación
  • Juegos musicales, que tienen como protagonista un instrumento o una acción musical, regidas por unas normas a cumplir, y objetivos a conseguir
  • Improvisación vocal y/o instrumental, fomenta la expresión espontánea y la imaginación, donde el niño es libre de tocar o cantar lo que quiera
  • Composición musical grupal, para trabajar la relación con el otro, la espera de turnos, la escucha activa o la coordinación con el grupo

 

Musicoterapia en Educación Especial

Dado que la música actúa sobre el sistema neuromuscular, podemos mejorar algunas funciones psicofisiológicas como el ritmo respiratorio y cardíaco, restablecer los ritmos biológicos y adquirir un mejor control tónico-emocional. Las personas con Necesidades Educativas Especiales pueden beneficiarse de la música y de sus capacidades terapéuticas si la practican de forma dinámica y participativa, no tanto como un conocimiento a adquirir, sino como un medio para sentirse mejor con ellos mismos y con su entorno. 

 

Los objetivos generales a trabajar en este ámbito, pueden diferenciarse en cada aspecto humano: psicofisiológico, afectivo, cognitivo y social. Los más importantes que se plantean  son, sobre todo, mejorar la afectividad, la conducta, la perceptivomotricidad, la personalidad y la comunicación.

 

Éstos, tratan de dar respuesta a las necesidades de las personas con diversidades funcionales, utilizando los recursos propios de cada uno, teniendo en cuenta su complejidad vital. Éstas necesidades pueden ser de proximidad física para recibir al otro o para percibir el entorno, de estimulación, cambio y movimiento, de pertenencia, de seguridad y estabilidad en las relaciones, de confiana y acompañamiento, de reconocimiento y autoestima, o de independencia, autonomía y autodeterminación.

 

Independientemente de las necesidades, primero es importante conocer bien cómo la persona reacciona ante la actividad musical y saber qué potencialidades de la música, que posee características tan singulares que hacen de ella el instrumento ideal, pueden  lograr que la persona desarrolle sus actitudes y aptitudes, entre otras muchas cosas. 

 

Uno de los problemas más significativos con este tipo de personas es la comunicación, ya sea porque tienen un uso limitado de palabras, o bien en el caso de los más afectados, que carecen de vocabulario. Ésto hace que el contacto con ellos sea difícil y, por lo tanto, existan problemas en sus relaciones con los demás. En este sentido, la música puede ayudar a mejorar las relaciones con los demás, puesto que es una vía de comunicación no verbal, un arte sin palabras, que puede convertirse en un medio para comunicarse. Por medio de la improvisación y de la ejecución musical mostramos nuestra personalidad y podemos conocer la de los otros, sin las barreras convencionales sociales o del lenguaje, y en los casos donde no es posible una comunicación verbal, la música representa una posibilidad de establecer un diálogo, y también una forma de ayudarles a delimitar unas pautas de comportamiento. 

 

Además, las personas con NEE, necesitan sentirse seguras, y la música proporciona esa seguridad mediante su orden y estructura. El compás y la repetición de la estructura melódica hacen posible una predicción por parte de la persona que ayudará a atenuar el temor de lo desconocido. A través de éstos, se puede establecer un diálogo entre la persona y la musicoterapeuta o el grupo, si se trata de una sesión colectiva, en el que la expresión y la creación van dejando emerger lo que hay en el interior, la parte inconsciente. Y como se trata de un lenguaje no verbal, se pueden establecer nuevos códigos de relación, saliendo de los esquemas de comportamiento aprendidos e ir al findo de las emociones y reacciones. Este lenguaje no verbal es universal y simbólico, permitiendo la expresión de sentimientos y/o emociones que a veces no se conocen.

 

Otra de las necesidades básicas que residen en éstas personas es su autoestima, puesto que a menudo ellos son conscientes de que funcionan diferente a los demás, y esto afecta a su sentido de valor personal. En este sentido, la música puede proporcionar experiencias que producen un mayor desarrollo de la autoestima, puesto que la actividad musical proporciona diferentes tipos y niveles de participación, de manera que la persona siempre está capacitada para participar de manera significativa independientemente de la gravedad de su diversidad funcional, puesto que la musicoterapeuta crea la sesión adaptándola a sus recursos y necesidades. En ocasiones, puede que su respuesta a la experiencia musical sea muy simple, pero ya está participando con éxito, perteneciendo así al grupo, lo que le produce gratificación y autoestima. 

 

 

Versión para imprimir Versión para imprimir | Mapa del sitio
© Laura Cañellas García